Los Fortines y la Guerra Civil en Zarzalejo

Durante la Guerra Civil, Zarzalejo fue escenario de intensos combates entre los ejércitos republicanos y sublevados, dejando a su paso restos de fortificaciones y trincheras en sus alrededores. Estas defensas, construidas por ambos bandos, se integraron de manera permanente en el paisaje de la Sierra de Guadarrama, convirtiéndose en silenciosos testigos de los duros enfrentamientos de la época.
Hoy en día, estos vestigios históricos siguen presentes en el terreno de Zarzalejo, algunos parcialmente derruidos, pero custodiando las innumerables historias de quienes vivieron el conflicto.

La Guerra Civil en Zarzalejo

Estallido de la Guerra

La Guerra Civil Española (1936-1939) se inició el 18 de junio tras un golpe fallido orquestado por generales contrarios al Frente Popular, que tras las elecciones de febrero gobernaban en España.

Al estallar el bando sublevado avanzó rápidamente conquistando ciudades y unificando la zona nacional, desde Navarra hasta Sevilla. Los primeros meses fueron caóticos para el bando republicano, debido a que la mayoría de soldados con experiencia como la Legión o los regulares se mantuvieron fieles al general Franco, además de unirse milicias con conocimiento y disciplina como los Requetés o la Falange Española. Por el contrario, la República no consiguió más fuerzas que voluntarios anarquistas o indisciplinados que huían dejando las armas.

Avance tras avance el bando nacional consiguió liberar el Alcázar de Toledo, que llevaba sitiado desde el 21 de julio. Aunque sirvió para que Madrid se fortificara, consiguió que Franco sumara puntos para mandar a todo el ejército. Al iniciarse el asalto Madrid se pudo defender con las primeras unidades de las Brigadas Internacionales sufriendo 4.000 bajas, pero frenando el asalto. Tras dos semanas de intensos combates, el frente se atrincheró y se convirtió en una guerra de trincheras que poco tenía que envidiar a la Primera Guerra Mundial.

El frente de Zarzalejo

Durante la Guerra Civil, el término municipal de Zarzalejo y pueblos limítrofes formaron un frente difícil de traspasar dada su topografía montañosa. 

Entre Octubre y Noviembre de 1936, el bando nacional tomó Navalperal, Peguerinos, Robledo de Chavela y las Navas del Marqués, permaneciendo republicana un perímetro que rodeaba Santa María, San Benito, la zona sur del puerto de la Cruz Verde, Zarzalejo, Peralejo, Valdemorillo y El Escorial.

El conflicto bélico principal en Zarzalejo se produjo en las proximidades de la vía del tren (las Hoyas e Hinojera) separando dos líneas de fuego y aprovechando las alturas de las cotas. En esas zonas se construyeron trincheras, refugios, bunkers y posiciones de granito estratégicamente calculadas. 
La siguiente línea defensiva se encontraba dentro del pinar y en el propio pueblo. El buen emplazamiento y estrategia republicana consiguió frenar el imparable avance nacional.

Mientras tanto, multitud de habitantes de Zarzalejo emigraron hacia El Escorial y otros pueblos aledaños.
Finalmente la llegada de los sublevados en Diciembre fue inevitable, arrasaron el pueblo a su paso, saqueando pertenencias y secuestrando a varios vecinos. 

Trincheras y fortines en Zarzalejo

Fortín de Los Molinos en las Hoyas

Una de los vestigios más grandes de toda la zona. Próximo hacia el camino de los Molinos Harineros de Zarzalejo, se alza una elevación en el terreno con una fortificación fabulosa de la Guerra Civil.

Los muros de mampostería de granito se unen entre grandes bolos naturales formando un perímetro irregular de 27 x 53 metros. La muralla está plagada de aspilleras y troneras bajas de máquinas automáticas. En su interior también se aprecian refugios o almacenes que aparentemente estuvieron techados.

Fortín de la Hinojera

Fortín en el alto de la Hinojera, una zona en la que se aprecian también otros vestigios derruidos y diversas trincheras. Este fortín tenía una cúpula de hormigón pero hoy se encuentra derruida. Se aprecian bien las aspilleras de fusilería y las troneras de armas automáticas.

La panorámica de visión es preciosa, viéndose también toda la zona de la Almenara de Robledo de Chavela.

Polvorín republicano de la Guerra Civil en el Puerto de la Cruz Verde

Polvorín republicano en el Puerto de la Cruz Verde

Polvorín republicano de la Guerra Civil en el Puerto de la Cruz Verde, justo en frente del Mirador de Ángel Nieto. Tiene un pasillo de 10 metros que lleva a una cámara de 8 x 5 metros en la que se almacenaban proyectiles de artillería. 

El almacén se usó en el frente de La Paradilla para defender la posición de Las Navas y en la propia Cruz Verde hacia la línea de Robledo.

Conjunto de tres búnkeres

Este conjunto defensivo se sitúa en una elevación del terreno. Está conformado por tres búnkers circulares, un nido de ametralladoras, y una larga trinchera con un muro de piedra aspillerado, probablemente parte de una antigua valla divisoria de fincas. Al final de esta trinchera se hallan restos de tres estructuras cuadradas, que posiblemente fueron barracones o refugios para la tropa.

Los búnkers circulares cuentan con aspilleras para fusiles y troneras inferiores para armas automáticas. Hechos en mampostería de granito local, tienen un diámetro de aproximadamente tres metros. Actualmente, carecen de techado y presentan escombros en su interior, por lo que es difícil asegurar si alguna vez estuvieron cubiertos.

Búnker Torre de Fuentelámparas

Es un búnker circular realizado en mampostería de granito y ubicado cerca de canteras. Se encuentra en una colina de media altura y está levantado sobre los restos de una antigua torre medieval en la Dehesa de Fuentelámparas.

Cubre los 360º de visión con sus 25 aspilleras y 4 troneras inferiores para máquinas automáticas, repartidas en diferentes alturas. El techado se encuentra caído y también se puede observar a escasos metros un muro de trinchera.

Nido de ametralladora

Enclavado entre piedras de granito se levanta en ladrillo y cemento este búnker poligonal.

Dispone de una puerta trasera, el techo derruido y se aprecia la línea de trinchera que rodea al conjunto. En la actualidad está rodeado de maleza.

Nido de ametralladora Zarzalejo

Trinchera y búnker Cabeza de la Nava

Un vestigio republicano que se camufla a la perfección en el cerro de la Cabeza de la Nava, en Las Hoyas. El alto del montículo está comandado por gigantescos bolones de granito cercados por muros de mampostería. 

Las uniones forman refugios parcialmente techados. Las trincheras de granito y hormigón rodean la zona con una característica cavidad en la que se observa una hornacina empotrada en el muro y algunos escritos labrados.

Búnker circular frontera Navalagamella

Situado en una elevación del terreno se levanta esta construcción circular de mampostería de granito y cemento. Tiene un muro-trinchera también en granito y un pequeño refugio rectangular.
Dispone de 20 aspilleras para fusilería y 4 troneras para armas automáticas.

Formaba parte de la segunda línea de defensa entre Valdemorillo y Zarzalejo. Fue construido por el Batallón de Zapadores de la 3ª División en 1937 a partir de Julio.

Búnker circular carretera Fresnedillas

En una pequeña elevación del terreno y a escasos metros de la carretera de Fresnedillas (M532) se alza este búnker circular. Su estado de conservación no es muy bueno, y apenas pueden apreciarse las aspilleras y troneras de armas automáticas.

Como el resto de vestigios de la zona, está construido en granito de mampostería.

Observatorio republicano Dehesa Fuentelámparas

Este observatorio republicano goza de unas excelentes vistas de la Dehesa de Fuentelámparas. Tiene escaleras talladas en el granito, muros de mampostería y restos de las troneras.

Además, en una de las piedras, mirando desde las escaleras, puede verse un grabado de hoz y martillo en la roca derecha a media altura, mientras que en la izquierda hay una discreta estrella de cinco puntas.

Fortín Dehesa de Fuentelámparas