Los Molinos de Zarzalejo

Los molinos harineros de Zarzalejo son un testimonio vivo de la historia y la tradición agrícola del municipio. Estas antiguas estructuras, utilizadas durante siglos para moler el grano y producir harina, forman parte del patrimonio cultural local, reflejando la importancia que la actividad agrícola tenía para los habitantes de la zona.
En Zarzalejo hubo tres Molinos reconocidos del siglo XVIII, en la actualidad quedan los restos visibles de dos de ellos, los del Arroyo de la Pontezuela.

Si te interesa este pedazo de la historia del pueblo, te animo a descubrir la ruta de senderismo de los Molinos, en la que además de ver las edificaciones usadas para moler el grano, también podrás disfrutar de algunas fortificaciones de la Guerra Civil y las famosas Canteras de Zarzalejo.

Molino de la Pontezuela

El Molino se construyó en 1775 diseñado por el arquitecto don Juan de Villanueva. El diseño original no molía como debía y por ello se acordó realizar una restauración encargada a Juan de Villanueva, que por esos años andaba construyendo la Casita del Príncipe de El Escorial.

Consiste en una pequeña construcción de planta cuadrada realizada con muros de mampostería rejuntada con refuerzos de inmensos bloques monolíticos de sillería en esquinas, dinteles y jambas.
Dentro se encontraba la rueda del Molino, que se accionaba por un saltillo de agua proveniente de un depósito rectangular hecho de muros de mampostería rejuntada y paredes de sillería labrada. El depósito se alimentaba mediante un caz también de sillería y muy bien conservado que recogía las aguas arroyo arriba.

Molino de las Barracas

Bajando por el curso del molino anterior se encuentra en Molino de las Barracas de Benito Herranz y Laureano de la Peña, edificado en 1797 y puesto en marcha en 1800. Funcionaba 2 o 3 meses al año, cuando abundaban las aguas y en el año 1881 sufrió una reedificación a manos del maestro de cantería Manuel Santos Ventura.

Este Molino es el mejor conservado de la zona. Posee una gran presa (parcialmente caída) de mampostería de unos 4 metros de altura con aliviaderos. Se desviaba el agua hacia un depósito de planta trapezoidal a modo de tolva y cubierto de inmensas losas monolíticas cosidas a los muros mediante grapas de hierro.
En el edificio del molino se ubican cuatro ruedas de moler dispuestas en hilera que se accionaban al caer el agua. Y una pequeña cámara, la cocina, con un banco corrido adosado a uno de los laterales.

Molino de las Majadillas

Situado también en el arroyo de la Pontezuela, este molino fue edificado del 28 de Diciembre de 1766 por 40.000 reales. 
Las fuentes no especifican el lugar exacto de las obras, ni tampoco aparece en la documentación como los dos anteriores molinos.
Este Molino de dos ruedas se debió de abandonar por la falta de caudal del arroyo que le abastecía.